Residuo Cero dentro de la Economía Circular

Residuo cero​ (en inglés, zero waste)​, según la definición proporcionada por Wikipedia, se trataría del conjunto de principios centrados en la prevención de residuos, este tipo de prácticas fomenta el rediseño de los ciclos de vida de los recursos. El objetivo de este movimiento es evitar enviar la basura a los vertederos, a las incineradoras o al océano.

En un sistema de residuo cero, el material se reutilizará hasta alcanzar el nivel óptimo de consumo. La premisa básica de este concepto es el cambio de modelo de consumo, primando la reducción de productos de un solo uso y la reutilización de productos ya fabricados, así como promover la fabricación de producto de larga vida útil.

El nuevo reto global al que nos enfrentamos en los próximos años es cambiar el modelo de una economía lineal, basada en fabricar-usar-tirar, por un modelo de crecimiento más sostenible, la economía circular, que aspira a realizar un uso más eficiente de los recursos, minimizando los que se consumen, y reincorporando al proceso productivo los recursos que contienen los residuos; desafiando así al agotamiento de los recursos naturales, al colapso de los residuos o al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

De acuerdo al marco legislativo europeo, en materia de residuos, se persigue reducir la cantidad de residuos generados, y cuando esta sea inevitable, promover los residuos como un recurso, estableciendo como última alternativa la eliminación de los mismos.

Con anterioridad, desde Qualen os contamos sobre el Reglamento para la Certificación Residuo Cero, (Esquema de Certificación de AENOR) su aplicación y los tipos de certificación existentes; haciendo referencia, con este Reglamento, a la Normativa que se enmarca en la línea de actuaciones de la Unión Europea en lo que concierne a Economía Circular y describe el esquema para la certificación de Residuo Cero.

Para cumplir con este esquema de certificación, las empresas deben:

  • Realizar un inventario de residuos, identificando tipología y cantidad, además de los procesos o actividades que lo generan (flujograma de residuos).
  • Documentar la trazabilidad de los residuos.
  • Documentar la gestión de los residuos.
  • Establecer un plan de minimización de residuos.

El último paso sería el proceso de verificación, que lo deberá llevar a cabo la entidad de certificación, teniendo en cuenta el número de centros, los procesos realizados por la organización, los residuos generados y el tipo de certificación.

Este esquema es de aplicación para cualquier tipo de organización que garantice la valoración (reutilización, reciclado o valoración energética) de los residuos que genera, evitando la gestión de los mismos mediante depósito en vertedero. Todo ello se debe articular a través de un Sistema de Gestión.

Si necesitas ampliar información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de info@qualen.es

 

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